Heno griego

Se ha cultivado ampliamente por tada la región mediterránea para cosechar sus semillas aromáticas. La planta es semianual y robusta, de unos 60 cm. Sus hojas tienen forma de trébol, cada hojuela dibuja un huevo al revés y tiene dientecillos en la parte más ancha. En la axila de esas hojas se asientan las flores, solitarias o emparejadas, amariposadas, blanquecinas, de 12 a 15 mm de longitud. La planta entera despide un característico olor que todo lo impregna. La alholva destaca por su legumbre comprimida, de 7 a 9 cm de largo, nerviada y prolongada en pico de 2-3 cm; encierra de 10 a 20 semillas ovoideas, pardas.
- Florece en primavera con unas flores blanquecinas.
- La semilla es compacta y de marrón pálido; tostada ligeramente extrae todo su sabor.
USOS CULINARIOS
- La alholva o alfolva se ha venido cultivando desde tiempos remotos como forraje para animales en toda la región mediterránea.
- Es una planta forrajera, muy poco cultivada en Europa actualmente.
- Las semillas pueden tomarse durante el estado del cotiledón de la planta (recién germinadas) como una ensalada picante; las hojas plenamente desarrolladas, demasiado amargas para guisarlas como espinacas, se sirven a la manera india, como curry; y las semillas ligeramente tostadas hacen las veces de especias, sobre todo en curries.
- Las semillas molidas contienen curriarina, un ingrediente esencial en los curries preparados que encontramos en las tiendas.
- Su empleo más corriente es curry en polvo.
- Desprende un aroma fuerte y algo dulce, y tiene un sabor agradablemente amargo, no muy distinto d azúcar quemado.
- Su sabor amargo y característico ha inducido a usarla en la fabricación de jara de arce de imitación.
CULTIVO
- Puede sembrar la alholva en interiores a mediados de la primavera o en el exterior y en un suelo calíente a finales de la misma estación.
- Cuelgue los semilleros, envueltos en bolsitas de papel para recoger las semillas en un lugar seco, cálido y aireado.
- Exige terrenos sueltos, arcillosos y arenosos de tipo calcáreo, que sean ricos en minerales y soleados.
- Las semillas se siembran a finales de invierno, en hileras a 25 cm de distancia unas de otras, y a 2 cm de profundidad.
- La tierra no debe estar apelotonada.
- El sembrado se mantiene limpio de malezas y se riega a menudo.
- Se recoge cuando las vainas comienzan a tomar un color marrón claro. Entonces se arrancan las plantas, se atan en manojos y se cuelgan hacia abajo, en un lugar ventilado.
- Al secarse se abren las vainas y, si es necesario, se golpean con cuidado; se separan cuidadosamente y se secan al sol antes de ser guardadas.