El ataque de un insecto

La mayoría de los insectos ataca flores, tallos y hojas nuevas.
· INSECTOS CHUPADORES: debilitan la planta al succionarle la savia. Favorecen la aparición de fumagina. Los más comunes son: pulgones, conchuela, escamas, chanchito blanco y mosquita blanca. Cada uno deja su propia ‘huella’. Se combaten con aceite miscible más dimetoato diluídos en agua.
-Pulgones: son pequeños, de color verde, café o gris. Se instalan en las hojas tiernas. Deforman hojas y flores y retardan el crecimiento.
-Conchuelas y Escamas: parecen pequeñas costras oscuras, pero también pueden ser de color blanco Se adhierenfirmemente a hojas, tallos y nervaduras. Generalmente van unidas a la presencia de hormigas y, en algunos casos, al hongo fumagina.
-Chanchito blanco: es un insecto diminuto, blancuzco, blando y viscoso. Ataca los brotes y se esconde bajo la corteza o en la base de las hojas nuevas.
-Mosquita blanca: es una mosquilla blanca, que ataca los brotes tiernos.
· INSECTOS MASTICADORES: entre ellos están las cuncunas, los pilmes, chapes, cuncunillas y langostinos.
-Chapes: este diminuto insecto negro se reconoce porque se come las hojas dejando sólo la nervadura (parecen
encajes); pulgones y conchuelas suelen ir asociados.
· INSECTOS MASTICADORES DE SUELO: gusano blanco y hormigas.
-El gusano blanco ataca las raíces, especialmente de frutales, arbustos y prados.
-Hormigas: por lo general no dañan la planta, pero son agentes de contagio de las larvas de cuncunas y cuncunillas
que atacan y muerden hojas, ramas tiernas y raíces.
· INSECTOS RASPADORES: trips y gusano alambre.
-Trips: pequeños insectos que rayan o dibujan hojas, flores y frutos.Raspa tallos y deja aserrín.
-Gusano alambre: la presencia de este insecto masticador y raspador se distingue por el aserrín que comienza a
aparecer en la base las especies afectadas. Si no se ataca puede matarlas.
· Se trata de arácnidos minúsculos a los que cuesta distinguir a simple vista: si hay sospechas, conviene confirmar su
presencia con una lupa, ya que algunos de sus síntomas son confundibles con la acción de hongos. También pueden
provocar la muerte de la planta. Los ácaros se dividen en arañitas y erinosis.
-Arañitas: hay arañitas rojas, bimaculadas, pardas, falsa arañita de la uva y ácaro del plateado. Se reconocen porque
dejan pequeños puntos rojizos con polvo sobre las hojas; con el tiempo, la planta se debilita y las hojas se caen.
-Erinosis: se ubican al interior de las hojas y la hinchan en pequeños globos.
¿Cómo reconocer el ataque de caracoles y babosas?
· Son inconfundibles por las huellas de sus mordidas en las hojas y la ‘baba’ pegajosa que dejan en la tierra. Su hora
favorita de acción es durante toda la noche, atraídos por el riego de la tarde y el rocío de la madrugada.
· Los caracoles y babosas son los “convidados de piedra” en casi todo jardín, especialmente si es húmedo y
sombreado.
· Sus síntomas y efectos son los mismos: dañan y perforan las hojas, especialmente las próximas a la tierra, y pueden
devorar la planta completa.
· Les encantan las hojas jugosas y dulces; también, los cubresuelos y bulbos (suelen anidar entre los tallos de los
agapantos); en arbustos, el romero o el hipérico no se salvan de su ataque.
¿Cómo reconocer el ataque de un hongo?
Las enfermedades parasitarias son producidas por virus, bacterias y hongos, estos últimos los más comunes.
Los hongos que crecen sobre los tejidos verdes de las plantas, le quitan capacidad para realizar la fotosíntesis. En
general, provocan manchas oscuras cafesosas y redondeadas. Se debe hacer un control preventivo, ojalá después de
cada lluvia.
-Mildú: se desarrolla al interior de la planta y se reconoce por manchas irregulares en la parte superior de la hoja, que
primero se torna amarillo-pálida y después marrón; en la parte inferior de la hoja aparece una pelusilla gris. Es muy
difícil de combatir, deforma la planta y termina por matarla. Generalmente ataca rosales y evonymos.
-Botritis: invade principalmente las plantas delicadas y jóvenes; se manifiesta por la aparición de manchas grises
blanquecinas o café claras, con consistencia cremosa. Pudre el cuello de la raíz, tallos, hojas y flores y las cubre de
polvillo blanco (que porta los elementos reproductores del hongo). Se desarrolla en ambientes frescos y húmedos.
También es difícil de combatir: lo mejor es prevenir con desinfectantes de control, previo a la floración. Las camelias,
azaleas y rododendros de colores claros son sus favoritos.
-Oídio: se reconoce porque ambas caras de la hoja y el tallo se cubren de un polvillo harinoso y gris que se adhiere a
los dedos. Generalmente se produce en zonas de alta temperatura de día y baja de noche, en especies de sombreado
disparejo, con horas con mucho sol y luego de sombra profunda. Ataca especialmente a los rosales.
-Roya: se manifiesta porque en las hojas aparecen pequeñas y numerosas manchas o pústulas rojizas, anaranjadas o
amarillas que luego se transforman en pústulas que emiten polvo (las esporas del hongo). Afecta a plantas ubicadas
en lugares húmedos y bajos.
-Fumagina: es una especie de película negra que ataca las hojas y tallos. Suele ir asociada a la conchuela y
hormigas, especialmente en hojas de cítricos y laurel de flor.
-Tiro de munición: la hoja presenta huellas de ‘disparos’, con manchas regulares en forma de estallido.
-Otros hongos son la Gomosis y la Cloca que atacan frutales.