PostHeaderIcon Espino de fuego: marcan tu tendencia en el jardin


Si deseamos una planta que de color a nuestro vergel todo el año, sin duda nuestra elección será la pyracantha. Este arbusto perennifolio es muy utilizado como planta ornamental en jardines y parques, gracias a dos factores determinantes: su resistencia a las inclemencias del tiempo y su densidad, lo que sirve para formar grandes setos protectores y muy decorativos por la vistosidad de sus flores y frutos. La variedad más conocida es la pyracantha coccinea, adaptable a cualquier tipo de entorno, cuya floración nos ofrece blancas inflorescencias redondeadas. Cuando ésta desaparece, da lugar a los frutos, pequeñas bayas anaranjadas también muy atractivas.

Su fisonomía es muy familiar
La pyracantha coccinea es una especie autóctona del Sureste Europeo, y llega a medir 3 m. de altura. No obstante, otras variedades alcanzan hasta los 6 m. Posee unas hojas de color verde oscuro, con forma de elipse y dentadas, que se verán invadidas de flores al llegar la primavera, y no desaparecerán hasta pasado el verano, momento en que surgirá el fruto. Éstos son muy abundantes y cubrirán las ramas casi por completo, dando a toda la planta un color naranja muy característico de los jardines otoñales e invernales.

También es muy apreciado en su cultivo como bonsái, pero antes de adquirirlo o cultivarlo, debemos saber que en estas circunstancias, sus cuidados son extremos debido a que se desarrolla muy rápidamente

¿Dónde situarlo?
Aunque el espino de fuego es muy adaptable a cualquier espacio, es necesario tener en cuenta algunos puntos importantes con respecto a su ubicación:

* Se trata de una especie que se desarrolla en exteriores, nunca la mantendremos en el interior de casas o invernaderos.
* Por su resistencia a las bajas temperaturas, en invierno, tan solo debemos protegerla en caso de fuertes heladas, pues de lo contrario la floración no será todo lo espectacular que debiera.
* Necesita pleno sol, y su desarrollo no se truncará si lo colocamos en semisombra. Sin embargo, un momento delicado será después del trasplante, cuando hay que protegerlo de la exposición directa a los rayos de sol

Algunos cuidados esenciales
Es necesario seguir algunas directrices a la hora del mantenimiento:

* Regaremos abundantemente, pero sin dejar que el terreno se encharque. Tampoco es conveniente dejarlo secar completamente, aunque no resiste mal las épocas de sequía.
* En su época de crecimiento (primavera y otoño) lo abonaremos con frecuencia, aplicándole un abono orgánico, y reducir la cantidad el resto del año.
* El suelo que debemos proporcionarle tiene que ser rico, aunque por su adaptabilidad también sobrevivirá en terrenos pobres.

Cómo podarlos
A causa de su rápido crecimiento necesita una poda anual. Al realizarla, tendremos en cuenta lo siguiente:

* Realizaremos la poda antes de la floración primaveral, retirando las ramas más largas, ya que suele experimentar un crecimiento poco ordenado, sobre todo cuando han sido plantados en solitario.
* Una poda demasiado agresiva tendrá como consecuencia la reducción del número de flores y frutos la temporada siguiente. Es conveniente saber que las nuevas flores nacen en ramas que tienen al menos dos años de vida.

Enfermedades más comunes
Le afectan la cochinilla y el pulgón, y sufre una enfermedad propia de la familia a la que pertenece, las rosaceae, llamada fuego bacteriano. Se trata de una bacteria que ataca a algunas zonas de la planta, que debemos cortar y quemar para que no invada todo el ejemplar.

El espino de fuego resulta muy conveniente para gozar de color todo el año. Sus flores nos alegrarán la primavera y el verano, y sus frutos le darán vistosidad a nuestro jardín en otoño hasta bien entrado el invierno.

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